Hemos visto que el entrenamiento de fuerza ofrece
varias ventajas, tanto para individuos normales que buscan en los ejercicios
calidad de vida, como para los atletas de todas las disciplinas. No obstante,
aun hoy en día, algunos mitos permanecen vigentes. Uno de ellos está relacionado
con la flexibilidad en la musculación... Y entonces? El entrenamiento de fuerza
disminuye la flexibilidad? Para el que practica musculación es bueno o malo
hacer alongamiento? Vamos a los hechos.
En primer lugar y esto me parece lógico, solamente la falta de ejercicio puede
provocar que la flexibilidad disminuya... Si no usa, atrofia.
Cualquier actividad física, sea ésta la que fuere, exige una movilidad articular
mínima. Cuando un individuo sedentario pasa a practicar cualquier ejercicio,
comienza a forzar naturalmente nuevos límites de amplitud, a veces al costo de
unos "dolorcitos". El que apenas caminaba y decide comenzar a correr, impone
naturalmente una amplitud mayor en los pasos. Esto no es lógico? De la misma
forma, el ejercicio con peso aumenta la flexibilidad articular del que ya tenía
alguna limitación por la falta de uso. Vaya hasta el punto máximo confortable,
después force un poquito hasta un día llegar al límite genético. Al que ya tiene
una flexibilidad normal, el ejercicio con peso no va a disminuirle esta cualidad
física. Infelizmente parece que no son pocas las personas que creen en esta
teoría y sin razón, saben por qué? Las evidencias contra eso no son nuevas.
Massey y Chandet en 1956, citado por Fleck demostraron que el entrenamiento con
pesos mayores no provoca que la flexibilidad disminuya. Basados en estos
estudios, Trasc e Kelly 1987 repitieron las experiencias entrenando voluntarios
por 11 semanas y concluyeron que además de la flexibilidad no ser perjudicada,
la amplitud articular de determinados movimientos podría aumentar.
El profesor José Maria Santarém, Doctor en Medicina y Coordinador Médico Doctor
do CECAFI (Centro de Estudios en Ciencias de la Actividad Física) justifica que
la musculación aumenta la cantidad de tejido conjuntivo, el cual recubre las
fibras musculares, son viscosos y elásticos. Se aplicamos una determinada fuerza
en un músculo hipertrofiado y a su vez, la misma fuerza fuese aplicada en un
músculo que no está entrenado, el primero demuestra un mayor alongamiento. La
mayor prueba de esto son los muchos trabajos mostrando que atletas olímpicos
tienen una flexibilidad mayor que la promedio. Además de esto, ya está bien
establecido que el entrenamiento de fuerza mejora la coordinación intramuscular
y eso también tiene que ver con flexibilidad. Por ejemplo, a simple vista, el
gimnasta olímpico de la categoría masculina, tiene o no flexibilidad? ... y son
fuertes? Cómo será que ellos adquieren toda aquella masa muscular y tan
elástica? Claro, además de musculación, el entrenamiento de estos atletas está
acompañado de muchas sesiones de flexibilidad.
Pero la hipertrofia dejase el músculo más corto, como piensan algunos, por más
alongamiento que hiciesen, no lograrían aumentar la flexibilidad. La musculación
sería un entrenamiento opuesto al alongamiento. No creen?
También debemos llevar en consideración las limitaciones genéticas de cualquier
grupo de control. Entre atletas, o no atletas, siempre vamos a encontrar
personas que a pesar de no tener entrenamiento, logran alongar más y a su vez,
otras, mucho menos. Solamente en casos de hipertrofia máxima, donde el volumen
de los músculos ultrapasa la capacidad de alojarse en la cápsula articular, es
que la flexibilidad se ve perjudicada. Es decir, aquí no se trata propiamente de
que la valencia física sea reducida y si de que el músculo haya crecido tanto
que no cabe más no su lugar anatómico. Algunos adeptos hipertrofian tanto que no
logran ni cerrar bien los brazos, lo cual es, hasta cierto punto,
desproporcionado.
Por lo tanto, a continuación van algunos consejos para una musculación
inteligente. 1) Seguir un plan bien estructurado por profesionales habilitados.
2) En la medida de lo posible incluir en el programa, por lo menos una aula de
flexibilidad por semana. 3) Intentar hacer todos los ejercicios usando todo el
arco articular. 4) Iniciar todos, o casi todos los ejercicios partiendo de la
pre-extensión, a menos que sea imposible o esto provoque dolor en la
articulación. 5) Alongar después de cada serie, con por lo menos un movimiento,
cada grupo muscular trabajado. Esto no gasta tiempo y puede ser realizado entre
una serie y otra. 6) Procurar hacer un trabajo armonioso desarrollando la
musculatura agónica y la antagónica. 7) Corregir los posibles desvíos posturales
o los musculares con ejercicios específicos, si fuera necesario. 8) Evitar
ejercicios para los cuales no esté preparado, que puedan perjudicar, de alguna
forma, articulaciones importantes tales como la columna vertebral. 9) Seguir un
orden de evolución lenta, gradual y progresiva. 10) Respetar los tiempos de
descansos programados, tanto entre las series como de un entrenamiento para el
otro... Fácil, no? |
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